Do you have the time to listen to me whine about nothing and everything all at once?
I am one of those melodramatic fools, neurotic to the bone, no doubt about it.

Dec 25, 2011

La Navidad 2011

Hace unos 17 años (mierda estoy vieja) a esta hora estaría calladita en mi cuarto, aún despierta jugando con el juguete ganador de la noche. Seguro todavía creía en Papa Noel porque yo fui (y sigo siendo) lorna y me encantó. Todos se habrían ido a dormir y yo estaría alucinando mis regalos y aprovechando la noche enterita. 

Pensaba, cuando era chica, en qué estaría haciendo Papa Noel ahora que ya entregó todos los regalos, "quién faltará?", "en qué país estará?"... Conmigo nunca se equivocaba, siempre me traía lo que quería y más. También que siempre me porté bien, no se podía quejar.

Hace unos días, en el brindis de fin de año de mi empresa, el Gerente General dijo algo muy cliché y muy cierto: "la navidad es para los niños". Yo me quedé pensando en eso y me pregunté por qué. Porque nosotros nos pasamos los 24 días de diciembre renegando sobre el tráfico y el consumismo y la gastadera de plata y los robos, la cantidad de gente, las putas tarjetas navideñas, la musiquita chillona de las luces del árbol (por qué no la apagan??????), los malditos intercambios de regalos, los lonches, las tragaderas, los amigos secretos, los putos cuetes, los perros que se asustan y ladran, el adornito que se rompió y etc...

Los niños sólo esperan ese día felices porque los dejan acostarse tarde, todos les toman fotos, todos les compran regalos y hay mucha gente en la casa, juegan con sus primos y son el centro de atención. O, en otras palabras, sólo ven el lado positivo de todo.

Es difícil tener tantas responsabilidades y vivir sonriendo el día entero. Si todo es un caos y no termina y llega la nochebuena y sólo quieres dormir y de pronto estás sentado comiendo un pavito que alguien se afanó en preparar y quizás son muchos o pocos o no están todos o estás lejos o estás solo, pero por alguna razón a las 00:00 horas del 25 de diciembre sientes un poquito de paz. De repente es porque ya se acaba un año de mierda y empieza otro o porque simplemente te tomas un minuto para no renegar y más bien agradecer. Siempre hay algo que agradecer.

Yo, por ejemplo, hoy tengo MUCHO que agradecer. Ha sido un año difícil e inestable, pero con muchos aprendizajes y muchísima gente que me cambió la vida para siempre. Ahora, a las 3 de la mañana, adolorida por completo gracias a un aparatoso choque, estoy en mi momento de paz y quiero irme a dormir satisfecha y contenta porque realmente tengo todo lo que necesito para avanzar a la siguiente etapa.

Nos pasamos la vida aprendiendo a crecer hasta que llegamos a un punto en donde debemos aprender a ser niños otra vez. Esa inocencia es la que nos ayudará a sobrellevar esta vida como un tablista corriendo una ola perfecta.

En pocas horas estaré camino al paraíso con la gente que más quiero. Por eso y mil cosas más, gracias.

Feliz Navidad

Oct 9, 2011

Nostalgia Catalana

Despertarme con la bulla de los carros, las ambulancias que chillan mucho más que en cualquier otro lado y los italianos del restaurante de en frente empezando la jornada del día. Era casi un hecho que amanecería con sol, sea la estación que sea, y el cuarto se coloreaba con un brillo especial.

El aire olía diferente, más puro quizás, con un toquecito de algún árbol cuyo nombre nunca me aprendí mezclado con café; un olor a lejanía...

Fuera de la bulla callejera en mi casa siempre reinaba la paz. El primer día que me mudé recuerdo haberme quedado mirando una esquina de la sala y recuerdo haber sentido como si una voz me dijera que todo iba a estar bien, que en ese departamento iba a ser feliz. Y lo fui... también estuve triste, pero siempre me sentí protegida.

Las calles son largas y ordenadas y la gente prefiere caminar. No pueden empezar su día sin su café con algún bocadillo de jamón y no pueden terminarlo sin su cigarro y cerveza. Importa más la vida que el trabajo, importa más pasarlo bien que encadenarse a una rutina desdichada. Importa más el futbol que cualquier otro acontecimiento.

Los niños van a los museos desde su primer año de vida. La gente se pone lo que le provoque, aunque sea verano y algunos quieran aferrarse al invierno; aunque haya que caminar 10 cuadras y algunas quieran lucir sus nuevos tacos; aunque estés con kilos de más y quieras lucir tu barriga.

LLego de clases y me preparo una ensalada. Luego me fumo un cigarro en el balcón mientras que observo qué pasa en la calle. Mi vecino saca una silla, se sienta al sol con su guitarra y me entretiene con sus melodías durante media hora. 

Las noches son de vino. De vino y música y una buena película. No me provoca cocinar así que compro chucherías en el paqui de la esquina. La gente del barrio ya me conoce y me saluda, sin querer me siento como en casa.

LLega agosto y los catalanes desaparecen. En las calles escuchas hablar cualquier otro idioma menos español o catalán. Las temperaturas son casi insoportables y a veces no provoca moverse del aire acondicionado. Pero la playa queda a dos metros de distancia y el mar mediterráneo es frío y tranquilo. Me tiro boca arriba y mientras floto pienso "en el mar la vida es más hermosa".

Cuando me siento sola me pongo audífonos y me voy a caminar. Voy mirando todo a mi alrededor y ya reconozco a la gente y sus rutinas. LLego a la plaza y miro a los recién llegados tomándose fotos con las palomas. Me meto por callecitas que aún no conozco, los olores van cambiando, la gente también. Llego a la playa y camino por el malecón. Pienso, medito, imagino, me hago una idea de lo que quiero de mi vida y cómo lograrlo. Pienso a dónde voy a llevar a la siguiente persona que me visite. Tomo fotos. Soy feliz.

La ciudad no me deja de sorprender. De pronto un día llego a algún lugar increíble que no conocía. O te tomas un tren de una hora y el siguiente pueblito es mejor aún. LLego a pensar que es la ciudad perfecta. Hasta ahora creo que lo es.

Las copas de vino en restaurancitos en medio de la calle, viendo a la gente pasar, las locuras los sábados en el metro de regreso, las celebraciones porque el Barça ganó algún partido, los parques llenos de niños y mascotas, los edificios que conservan la misma fachada que hace 100 años, leer un libro desde una banquita en la cima de Montjuic, los helados en el Born, las cervezas y las tapas, los chupitos en la playa, las guitarras de las calles... todos los recuerdos de una ciudad que se metió en mi cabeza y en mi corazón.

Ahora pienso qué pasaría si nunca me hubiese ido? Sería más feliz? no lo sé. Sólo sé que la extraño y la pienso todos los días. Me sentí sola, pero feliz. Barcelona me albergó y me dio los recuerdos más increíbles de mi vida.

Definitivamente quedará para siempre como la ciudad más linda del mundo.


Sep 21, 2011

Dos días antes...

Esto es lo que quisiera hacer hoy. Y quizás mañana también. Y quién sabe hasta cuando lo querré. 

Ya no sé qué quieren de mí, ya no sé. Sólo sé que me siguen quitando las cosas a las que más me aferro y no es justo.

Aug 15, 2011

Road Trip

Creo que la vida es como un viaje en carro por una larga carretera. En algún momento te subiste sin saber a dónde mierda ibas y de pronto te das cuenta cuando ya estás en la mitad del camino. A veces estás yendo muy rápido, no hay obstáculos ni semáforos durante kilómetros. A veces, en cambio, hay mucho tráfico, se cruzan los carros, los peatones, los camiones, te aburres, no aguantas más estar ahí. De pronto toca un pit-stop y bajas a tomarte un descanso y una coca-cola. Miras la carretera y sacas mentalmente la cuenta de todo lo que has recorrido y cuánto te falta para llegar a la siguiente parada.

A eso llegué yo: a un pit-stop. No me había dado cuenta de que estaba subida en un carro malogrado, que iba muy rápido por un camino lleno de piedras y baches y semáforos. Ahora, mientras disfruto mi coca-cola tranquila y miro el camino que recorrí puedo realmente darme cuenta de que era el camino incorrecto; que yo pensé que estaba cómoda pero en realidad no; que yo creía que el camino abrupto me llevaría a un lugar precioso, pero era sólo una trocha sin salida.

Ahora que ya descansé, ya evalué y ya descubrí el camino que NO quiero, creo que es momento de subir a otro carro y empezar un viaje completamente distinto. No quiere decir que no tenga miedo, sobretodo porque no sé cómo sera esta carretera ni a dónde me llevará, pero por lo menos estoy lista para disfrutar el paseo.

Estaba viviendo días de burbujas y ahora tengo noches de cubos. Las burbujas se revientan, los cubos no.

Y no sé qué pasará, no sé a dónde llegaré, pero Bob Marley dijo "Some people feel the rain, others just get wet" y yo quiero sentir cada gota y zapatear en cada charco.

Total, al final "it never gets easier, you just get better" :)
Desde el nuevo camino,

La nueva yo





Aug 8, 2011

To the other side

Este fin de semana hice algo que siempre había querido hacer y nunca había podido. Es increíble como algo así te puede cambiar todo el humor, el cuerpo, la disposición, el aura, la energía y la confianza.

Estaba parada sobre el puente Autisha en algún lugar de la sierra limeña mirando 150 metros hacia abajo en un cañón lleno de rocas y montañas, árboles, río y un cielo maravilloso... y entré en pánico. 
Sabía que tenía que hacerlo, que si no lo hacía me arrepentiría de por vida, pero el miedo era más fuerte que yo.

Nunca había sentido tanto miedo en mi vida, no sabía exactamente a qué porque tenía claro que no me pasaría nada, que no era mi momento de morir y menos aún de sufrir; era más bien mi momento de estar "del otro lado del puente". Pero cada segundo que pasaba venía con una ráfaga más fuerte de miedo paralizador.

De pronto recibí un mensaje muy corto pero que decía todo lo que tenía que hacer: "vuela". Y eso hice, volé! me subí en la baranda, y me tiré con toda la energía de mi cuerpo, no hacia el abismo, sino hacia otro lugar, hacia un mundo en donde yo soy capaz de hacer lo que me dé la gana, de controlar todas mis emociones, de atreverme, de retarme, de no dejar nunca más que el miedo me gane nada.

Esos dos saltos me abrieron muchas puertas y me enseñaron muchas cosas: me enseñaron primero que nada que hay que estar realmente loco para hacer una cosa así y lo estoy, estoy loca y me encanta mi locura :)

También me enseñaron sobre el miedo, sobre lo poderoso que es, pero sobretodo, que ningún miedo es invencible y que uno siempre puede más que el.

Aprendí a volar, a respirar, a ser libre, a ser feliz, a escuchar con atención cuando hay tanta gente apostando por ti y haciéndote barra.

Este fin de semana dejé una parte de mí en el pasado y la reemplacé con una parte mejor. Como cuando le cambias una pieza a tu aparato preferido y de pronto funciona excelente, así tal cual.

Ahora, estoy del otro lado y este lado está mucho mejor ;)

From the other side
The new me :)

SOY GARRIK

Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos del pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay! Cúantas veces al reír se llora,
Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora,
el alma gime cuando el rostro ríe.

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma,
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.