Temo mirarte un día y ya no conocerte
Temo soñar una noche que ya te maté
Temo cerrar afligida la cortina de la risa
Temo la fatiga del cuerpo en eterna tensión
Temo el verso entretejido de tus mentiras
Temo tu firme dominio del subyugo
Temo anhelar con energía tu partida
Temo el encogimiento de mi corazón
Temo el temor del recelo que emanas
Temo la miserable necesidad de depender de ti
Temo tus caricias siempre encadenadas
Temo que mi inducida acción marque el fin
(Escrito en el año 2003)
Do you have the time to listen to me whine about nothing and everything all at once?
I am one of those melodramatic fools, neurotic to the bone, no doubt about it.
I am one of those melodramatic fools, neurotic to the bone, no doubt about it.
Aug 27, 2008
Aug 11, 2008
Sobre el verbo querer
Quiero comer canchita al costado del río Sena a las 3 de la tarde un domingo... y no sólo eso, quiero que esa sea mi rutina dominical.
Quiero saber si en un par de años seré tan sólo un manojo de sueños sin cumplir o una soñadora satisfecha.
Quiero escaparme de los pensamientos que me persiguen todo el día y por 5 horas NO PENSAR EN NADA. Sólo ver blanco.
Quiero seguir riendo... pero quiero que alguien se enamore de mi sonrisa.
There, I said it.
That's it for now.
I'm not quite sure yet if that's a bad thing...
Quiero saber si en un par de años seré tan sólo un manojo de sueños sin cumplir o una soñadora satisfecha.
Quiero escaparme de los pensamientos que me persiguen todo el día y por 5 horas NO PENSAR EN NADA. Sólo ver blanco.
Quiero seguir riendo... pero quiero que alguien se enamore de mi sonrisa.
There, I said it.
That's it for now.
I'm not quite sure yet if that's a bad thing...Jul 20, 2008
Jul 14, 2008
About stupid jokes that turn out to mean something
- Knock Knock
- Who's there?
- No one
- No one who?
- ...
- No one who?
- ...
- No one who?
- ...
- Oh...
EXACTLY
- Who's there?
- No one
- No one who?
- ...
- No one who?
- ...
- No one who?
- ...
- Oh...
EXACTLY
Jul 2, 2008
SOBRE LOS 24
¿Qué se siente tener 24? Pues créanlo o no se siente TOTALMENTE DISTINTO. No se iguala a ninguna otra transición de edades… quizás la de los 17 a los 18 porque, bueno, te vuelves mayor de edad y ya puedes tener DNI y Brevete y todo eso. Pero pasar de los 23 a los 24, por los menos para mí, ha sido una sensación diferente, reconfortante, atemorizante y llena de adrenalina.
A pesar del hecho de haber tenido a un ser llamándome “vieja” todo el fin de semana (antes del cumpleaños, durante y después) y aún habiendo tenido pesadillas previas al onomástico, hoy, de 24 años, ya no tengo tanto miedo de envejecer. De repente este no-miedo me dure una breve temporada, de repente me dure hasta los 26… pero por ahora me dedicaré a disfrutarlo al máximo.
Como ando diciendo por ahí: los 24 son los nuevos 18: todavía eres joven, tienes pilas, tienes sueños, metas, pero esta vez tienes los medios para conseguir todo lo que quieres. Tienes un trabajo, tienes plata, puedes planear viajes… en otras palabras, finalmente tienes los medios para ser joven de verdad. Y mejor aún, porque a los 24 años todo ese nerviosismo, miedo, desesperación, angustia y etcéteras que tienes a los 18 se reduce en gran cantidad; estás más segura de ti misma, ya has pasado por alguna relación fuerte, te conoces más y sabes con mucha más claridad lo que quieres en la vida.
Ok, no voy a negar que no todo es perfecto… vamos, un año más es un año más y es por esta época que ese año más empieza a importar de verdad. Para algunos es más trágico que para otros…. Unos ya están enrumbados en sus propios caminos y sólo “pasan”, mientras que otros (como yo) viven día a día, en busca de ese camino y esperanzados con encontrarlo.
En todo caso vale recalcar que no me siento para nada como pensé que me iba a sentir antes de cumplir 24… claro que hay su dosis de depresión y ocasionalmente me pregunto “qué fue de mi sueño de vivir en París???” pero también me respondo “ya vendrá” y me calmo a mí misma con mis metas cumplidas y por cumplir a corto plazo.
También creo que parte de este no-miedo, no-depresión extrema y no-tanta-melancolía fue resultado de haber recibido mi día como lo recibí… de verdad lograron que no fuese una fecha traumática para nada y más bien se convirtiera en uno de los días más divertidos e inesperados de mi vida. Gracias a todos los que participaron en la super organización del popular “FIFIFEST” que de verdad estuvo mejor organizado (y cito) “que el tráfico de la APEC”. Lograron que me sintiera como de 18 años otra vez.
Bueno entonces me despido de éste, mi primer post a los 24 años, con miras a que este año traiga muchas más sorpresas (de las bonitas) y sintiéndome más joven que vieja (le quedó claro mi querido professor?).
Gracias a los que se acordaron
Se despide
24 girl
A pesar del hecho de haber tenido a un ser llamándome “vieja” todo el fin de semana (antes del cumpleaños, durante y después) y aún habiendo tenido pesadillas previas al onomástico, hoy, de 24 años, ya no tengo tanto miedo de envejecer. De repente este no-miedo me dure una breve temporada, de repente me dure hasta los 26… pero por ahora me dedicaré a disfrutarlo al máximo.
Como ando diciendo por ahí: los 24 son los nuevos 18: todavía eres joven, tienes pilas, tienes sueños, metas, pero esta vez tienes los medios para conseguir todo lo que quieres. Tienes un trabajo, tienes plata, puedes planear viajes… en otras palabras, finalmente tienes los medios para ser joven de verdad. Y mejor aún, porque a los 24 años todo ese nerviosismo, miedo, desesperación, angustia y etcéteras que tienes a los 18 se reduce en gran cantidad; estás más segura de ti misma, ya has pasado por alguna relación fuerte, te conoces más y sabes con mucha más claridad lo que quieres en la vida.
Ok, no voy a negar que no todo es perfecto… vamos, un año más es un año más y es por esta época que ese año más empieza a importar de verdad. Para algunos es más trágico que para otros…. Unos ya están enrumbados en sus propios caminos y sólo “pasan”, mientras que otros (como yo) viven día a día, en busca de ese camino y esperanzados con encontrarlo.
En todo caso vale recalcar que no me siento para nada como pensé que me iba a sentir antes de cumplir 24… claro que hay su dosis de depresión y ocasionalmente me pregunto “qué fue de mi sueño de vivir en París???” pero también me respondo “ya vendrá” y me calmo a mí misma con mis metas cumplidas y por cumplir a corto plazo.
También creo que parte de este no-miedo, no-depresión extrema y no-tanta-melancolía fue resultado de haber recibido mi día como lo recibí… de verdad lograron que no fuese una fecha traumática para nada y más bien se convirtiera en uno de los días más divertidos e inesperados de mi vida. Gracias a todos los que participaron en la super organización del popular “FIFIFEST” que de verdad estuvo mejor organizado (y cito) “que el tráfico de la APEC”. Lograron que me sintiera como de 18 años otra vez.
¿Se nota?
Bueno entonces me despido de éste, mi primer post a los 24 años, con miras a que este año traiga muchas más sorpresas (de las bonitas) y sintiéndome más joven que vieja (le quedó claro mi querido professor?).
Gracias a los que se acordaron
Se despide
24 girl
Jun 16, 2008
Sobre la espera
Subscribe to:
Posts (Atom)
SOY GARRIK
Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos del pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!
¡Ay! Cúantas veces al reír se llora,
Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora,
el alma gime cuando el rostro ríe.
Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma,
un relámpago triste: la sonrisa.
El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.
enfermos del pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!
¡Ay! Cúantas veces al reír se llora,
Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora,
el alma gime cuando el rostro ríe.
Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma,
un relámpago triste: la sonrisa.
El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.


